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El mecánico de la Marina que dio una vuelta en un A4M robado

El mecánico de la Marina que dio una vuelta en un A4M robado.

¿Cuanto puede costar un caza? Esta fue la pregunta que se hizo este joven de 21 años de edad con una mente inquieta, y decidió robar un A4M durante una noche oscura del mes de Julio de 1989.


V
isualizó un A4M Skyhawk despegando, un avión que rondaba con un los 18 millones de dólares, aproximadamente. Hoy en día, este avión se va situando por encima de los 45 millones de dólares, en vista de la progresiva inflación que se ha designado hasta ahora.

Muchos de los centinelas intentaron detener a este mecánico de vuelo, mientras despegaba el aeroplano, pero a pesar de todos los intentos, los primeros no pudieron conseguir la atención del joven. El mecánico pudo unirse a los Marines para ir directamente al programa de comisionado alistado del cuerpo, teniendo la total esperanza de poder conseguir el acceso a la escuela de vuelo.

 

Una apuesta arriesgada.

No obstante, al empezar a volar a 42500 pies en un pequeño avión, éste mecánico con sueños precoces, sufrió un accidente cerebral semejante a los que son padecidas por los buzos, pero en este caso fue por las curvas a grandes alturas que el joven alcanzó al no estar físicamente preparado.

Las curvas son los términos complejos que por ejemplo, los buzos utilizan para referirse a la enfermedad que los acoge cuando se trata de descompresión, justo en el que los gases en el cuerpo se van entremezclando sin tener tiempo de ajustarse alrededor y con ello, generar una descompensación que se traduce en una importante enfermedad para este tipo de militantes.

El jóven mecánico siempre quiso realizar su sueño de subir al timón de todos los aviones de combate, trabajando siempre para conseguir tal objetivo, sin saber que en ese vuelo de prueba perdería la vida, pero ante todo, haciendo lo que siempre quiso.

Este mismo joven infante de marina, pudo conducir en un vehículo robado hasta llegar al avión en cuestión, llevando incluso un traje de vuelo para abordar su objetiv. Volando alrededor de 50 millas por un tiempo de media hora, en el que además aterrizó cinco pasos después de la pista y posteriormente, sufrir el ataque de tipo embolia como producto de la máxima altura no acostumbrada por el mismo.

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